viernes, 26 de julio de 2013

Es mi realidad, y en ella voy a nadar. Respirando la energía del momento en movimiento, nutrirme de esta vibra para animarme, soltarme, renovarme, quiero divertirme. Esta lloviendo otra vez y el sol va asomando a la vez, si querés, te invito a salir de este pozo profundo y peligroso, hay que nadar y no hundirme. Un impulso profundo contagioso y a bailar hasta pisar firme. 
Asi te quiero, dejando huellas por el mundo entero. Te quiero, así mi vida. Así te quiero, dejando huellas por el mundo entero, te quiero. Arrancar a dar una vuelta por el planeta a pie, barco, avión o bicicleta y con el derecho a elegir como mi vida vivir. A lo mochilero viajero musiquero cancionero, callejero, rompiendo el cascarón y buscando acción por cualquier rincón esa es la razón.

Mochila de principiante: no hay nada que falte,
y hay un sueño que va para adelante.
Historias, memorias, dolores, amores (seguro) y muchas euforias. Hoy entendí que lo justo es una plaga, y  no en todos lados el que las hace las paga. Voy con ilusiones y desilusiones.
Se confunde el crazon
con tanta locura a mi alrededor. 
00.29 pm

Me agarró el miedo, la tristeza y la desesperación, todo junto en un mismo frasco. No lo quiero perder, pero lo quiero atar a mi, y tenerlo siempre conmigo. No quiero quedar mal, pero quiero que todos se enteren de lo bien que me hace. No me quería enganchar, pero estoy hasta las pelotas. ¿Y ahora? Si, ahora hola, acá estoy, embobada cada noche que leo un te quiero, que lo despido con un beso, que me acuesto con el, que lo abrazo, que me escucha, que me sonríe a dos milímetros de la boca. Acá estoy, como una lauchita por la cuidad, queriendo que nadie me venga a romper las bolas, pero que se le va a hacer? Poner el pecho a las balas, es así y siempre lo fue. Me mande una cagada (por suerte con un final feliz) y alguien tiene que darme la cabeza contra la pared. ¿De que manera? Me mataste. Por ahora no tengo otros medios, soy yo y el teclado, deje el lenguaje formal para otras oportunidades, pero hoy estoy embobada hasta las reverendas pelotitas . Pelotuda como yo sola, y todavía siento que el mundo sonríe conmigo, pf, ilusa ¿a donde?, cuando se me caiga el paisaje rosa, va a venir uno negro, y después cuando el rio baje, voy a andar de vuelta por la armonía. Aprendí a esperar, y creo que lo hago bastante bien, pero quien mierda me ubica en donde me tengo que parar. Lastima no siento, lo unico que me importa es detener el tiempo y que me queden estos momentos, el y las que siempre estuvieron. Me da por ya saben donde no poder disfrutarte como corresponde, que mierda me paso? Me descarrile, pero sin ese permitido no te hubiera conocido, ¿y hubiese sido mejor? –pareciera que si-. Pero ya está, te tengo ahí, del otro lado, me besas y me transporto, no estás y me desespero, me miras y me tranquilizo. Tratar de “obviar” todo este circo que armas? Mision imposible 5. Atrás de todo esto hay un corazón que estoy rompiendo de a poquito, y no soy ninguna desalmada. Qué hacer? Dejarme amar, ceder sin ver, esperar sin especular, o que hago? Ayuda no existe, estoy yo y mi cabeza, algunos domingos a la noche que deja que no duerma de corrido. Y si, soy una piba que va a tocar los 18 y no puede resolver un problema.